Reclamar nuestro espacio y vivir con autenticidad.

Reclamar nuestro espacio y vivir con autenticidad
Foto por Guilherme Almeida

Reflexiones y lecciones de vida para enfrentar desafíos.

¡Hola a todas! Si es la primera vez que entráis en Le Petite Idealist, puede que os sorprenda saber que han pasado cuatro años desde que escribí por última vez en el blog de manera regular. La vida puede ser complicada, y a veces necesitamos tomarnos un tiempo para reflexionar y adaptarnos.

Así que después de este periodo de introspección y cambios de perspectiva, voy a compartir las lecciones que más me han ayudado a volver a conectar conmigo misma y que mayor impacto han tenido a la hora de mejorar día a día.

A lo largo de mis 35 años, he enfrentado desafíos significativos; desde romper con una relación tóxica hasta lidiar con una enfermedad crónica que ha cambiado mi forma de vivir y trabajar, con la que me he encontrado en situaciones donde el sistema médico, en lugar de brindar apoyo, ha desestimado mis preocupaciones entre muchas otras cosas. Todas estas experiencias sumadas a la incertidumbre laboral, llegan a afectar muchísimo a la confianza de una misma. Sin embargo, con tiempo y perspectiva, estas experiencias me han enseñado a encontrar fuerza en la adversidad y a valorar mi propia resiliencia.

Soy muy consciente de que hay personas que enfrentan situaciones mucho más difíciles; y que son pura fuerza les caiga lo que les caiga encima, no quiero compararme, ni caer en clichés. Solo quiero echar luz al hecho de que muchas de estas situaciones que nos frenan y alejan de la felicidad, aunque sean batallas diferentes; tienen puntos en común muy importantes de reconocer.

1. Salir de la Oscuridad: Identificando aquello que podemos controlar.

¿Qué oscurece tu personalidad, qué apaga tu espontaneidad, qué te impide disfrutar?

Para cada uno puede ser distinto: relaciones tóxicas, explotación laboral, sentirse atascado, abuso emocional, autoexigencia constante… Resumiendo; aquellas experiencias negativas que pueden dejar cicatrices emocionales profundas y que acaban afectando la salud mental y a las relaciones personales; y sobre las cuales sí tenemos capacidad de cambiar.

Hay relaciones, sean de amistad, románticas o hasta familiares, que si hacen daño 1 y 2 veces… nos harán daño siempre. No te aferres a algo que sabes que te está destruyendo poco a poco solo por que esperas que pueda cambiar con esfuerzo, dedicación y tiempo.

Por mucho que creamos que no podemos salir de esa situación. Sí se puede. Pide ayuda, de un profesional si es necesario. Y escucha a tu instinto por encima de tu raciocinio en estos casos.

Todas estas situaciones y decisiones tan definitivas para nuestra vida nos sitúan en una encrucijada, nos hacen enfrentarnos a una realidad que nos exige dejar atrás esa relación o situación que solo traía negatividad a nuestra vida. Son procesos dolorosos, pero al otro lado descubriremos una fortaleza interior que nunca sabíamos que teníamos.

Aprendí que el amor propio es un viaje continuo, y alejarme de la oscuridad fue el primer paso para reconstruirme.

2. Afrontando la Tormenta: Navegando a través de aquello que no podemos controlar.

Igual de importante es saber reconocer aquello que no podemos controlar, ya que en algún momento u otro de nuestras vidas todos nos enfrentaremos a situaciones que escapan a nuestro control y que generan dificultades, limitaciones, mucho miedo y frustración. Estos desafíos pueden venir en muchas formas: la pérdida de un ser querido, problemas de salud repentinos, cambios inesperados en nuestras circunstancias vitales o económicas. Pensemos en la pandemia sino!

Aunque estas situaciones pueden ser abrumadoras, es importante reconocer que no podemos controlar todo lo que nos sucede en la vida. Y que aprender a aceptar estas circunstancias tal como son y adaptarnos a ellas es fundamental para nuestra supervivencia.

En lugar de resistirnos a lo que no podemos cambiar, podemos encontrar formas de cuidar nuestro bienestar emocional y físico, así como buscar apoyo en amigos, familiares o profesionales. Todo esto nos ayudará a cultivar resiliencia, entrenar nuestra fortaleza interior y quizás lo más importante para sentirse en paz con una misma; la aceptación.

Personalmente, sigo aprendiendo a asimilar y aceptar mis limitaciones, y descubriendo la importancia de cuidar tanto de mi bienestar emocional como físico.

3. Explorando lo Desconocido: Ampliando la zona de confort

Con ganas de encontrar el balance perfecto entre mis limitaciones y el objetivo de vivir más auténticamente; sabía que tenia que ir conqueriendo poco a poco mis miedos.

Decidí salir de mi zona de confort. Realicé pequeños pasos y viajes que se convirtieron en aprendizajes y autoconocimiento. Encontré la belleza en lo sutil. Estuve atenta y más presente en mi día a día, y así recordé que la vida está llena de posibilidades, incluso cuando enfrentamos desafíos.

Vuelve a conectar con lo que realmente te mueve, te apasiona, aquellos hobbies en los que las horas parecen minutos. Nunca dejes de hacer lo que te gusta, ¿Que no tienes con quién ir? Atrévete a ir sola, no dejes de hacer las cosas, ves a los sitios, disfruta contigo misma. Es muy posible que conozcas a personas afines mientras exploras.

Y no te avergüences por la edad que tengas. Es peor quedarse paralizado por el miedo, que no aventurarse nunca a luchar por lo que quieres.

No dejar que el miedo o la vergüenza nos paralicen es fundamental para aprovechar al máximo nuestras experiencias y aspiraciones.

4. Un Nuevo Comienzo: Ocupa tu espacio. Reclámalo.

Reclamar nuestro espacio y vivir con autenticidad.

Ganas de nuevos comienzos, mejores comienzos. Sin fecha de salida ni llegada. Solo crear camino, y aprender de él.

Inferioridad, síndrome del impostor… voy a quitaros protagonismo; así que cuando queráis volver a primera línea, os escucharé pero no tendréis la ultima palabra.

Hasta otro momento zona de confort, ya nos veremos más adelante; vas a crecer y a ampliarte, ten paciencia y confía… ya verás como me lo agradecerás.

Y para ti. Ocupa tu espacio, reclámalo. No todo es tan serio hasta que lo es; diviértete y equivócate 100 veces y una más si es necesario. Celebra tus imperfecciones.

Aurora.